El término nómada digital ha dejado de ser una moda pasajera para convertirse en un estilo de vida que está transformando el mundo laboral. Profesionales que trabajan desde cualquier parte del mundo con un computador portátil, conexión Wi-Fi y una buena estrategia de planificación, están cambiando las reglas del juego.
Pero ser nómada digital no es publicar una postal de Instagram desde Bali, también implica obligaciones legales, decisiones tributarias y una mentalidad flexible frente a la incertidumbre.
¿Qué es un nómada digital?
Un nómada digital es una persona que utiliza las tecnologías digitales para desempeñar su trabajo de forma remota, mientras se traslada de ciudad o país. Freelancers, consultores, programadores, diseñadores, coaches, creadores de contenido y emprendedores digitales son parte de esta comunidad global que crece año a año.
Según el estudio “State of Independence in America” de MBO Partners, más de 17 millones de estadounidenses se identificaban como nómadas digitales en 2023, un 130% más que en 2019. La tendencia es global.
Implicancias legales y tributarias
Aunque la idea de trabajar desde cualquier lugar suena liberadora, también exige ordenar la situación legal y tributaria. Aquí algunos puntos clave:
- Residencia fiscal
Es crucial determinar en qué país resides fiscalmente, ya que eso define dónde y cómo pagas impuestos. Muchos nómadas digitales se enfrentan a la “doble tributación” o a la falta de claridad sobre qué país tiene derecho a gravar sus ingresos.
- Facturación online
Emitir boletas o facturas electrónicas es fundamental para mantener la formalidad. Plataformas como Kickoff permiten emitir desde cualquier parte del mundo, con respaldo tributario y cumplimiento normativo chileno.
- Requisitos migratorios
Trabajar desde otro país no significa automáticamente que puedas hacerlo legalmente. Algunos destinos requieren visas específicas para trabajo remoto (como Portugal o Estonia). Es importante revisar la legislación local.
- Seguridad social
Muchos nómadas digitales trabajan de manera independiente y no cotizan en sus sistemas de salud o pensiones. Planificar esto a mediano y largo plazo es clave para evitar riesgos futuros.
¿Ser nómada digital es para todos?
Vivir como nómada digital requiere organización, resiliencia y un buen manejo de las finanzas personales. No es un estilo de vida sin costos: la inestabilidad, la falta de redes cercanas y la distancia cultural pueden generar desafíos emocionales importantes.
¿Cómo puede ayudarte Kickoff?
Desde la elección del régimen tributario correcto hasta la emisión de facturas electrónicas, en Kickoff te acompañamos a formalizar y estructurar tu negocio, aunque trabajes desde Tailandia o desde un cowork en Madrid. Porque ser nómada no significa ser informal.
El trabajo remoto llegó para quedarse, y con él, el auge del nómada digital. Conocer tus obligaciones legales y planificar tu estructura tributaria es tan importante como elegir el próximo destino. Si quieres emprender con libertad, empieza por hacerlo con respaldo.
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