Enero y febrero suelen asociarse a vacaciones, menor actividad comercial y equipos funcionando a media máquina. Sin embargo, en materia tributaria, el verano no suspende las obligaciones ni los impuestos pymes. Para el Servicio de Impuestos Internos (SII), las pymes siguen operando y deben cumplir exactamente igual que en cualquier otro mes del año.
De hecho, una parte importante de los errores, atrasos y multas que enfrentan las pequeñas empresas se originan justamente en el periodo estival, cuando se asume, erróneamente, que “no pasa nada” si se posterga una declaración o un pago.
IVA: la principal obligación tributaria en verano
El Impuesto al Valor Agregado (IVA) sigue siendo la obligación más relevante para la mayoría de las pymes durante el verano. Todas las empresas afectas a IVA deben declarar y pagar mensualmente, incluso si las ventas bajan o son nulas.
Un error común es pensar que, si no hubo ventas, no hay nada que declarar. En realidad, la declaración debe presentarse igual, aunque el monto sea cero. No hacerlo expone a la empresa a multas automáticas y observaciones del SII.
Pagos Provisionales Mensuales (PPM)
Otro impuesto clave para las pymes en verano son los Pagos Provisionales Mensuales. Estos pagos funcionan como un anticipo del impuesto anual a la renta y deben enterarse mes a mes, incluso en periodos de baja actividad.
Muchas pymes olvidan los PPM en enero o febrero, especialmente si el dueño o el contador están de vacaciones. Ese descuido suele reflejarse meses después, cuando aparecen intereses o diferencias en la Operación Renta.
Retenciones y boletas de honorarios
Para las pymes que trabajan con prestadores de servicios independientes, el verano también implica cumplir con las retenciones de boletas de honorarios.
Aunque el trabajo sea esporádico o por proyectos de verano, la obligación de retener y declarar sigue vigente. Omitir este paso genera problemas tanto para la empresa como para el prestador del servicio.
Declaraciones informativas y fiscalización estival
Un mito frecuente es que el SII “baja el ritmo” en verano. En la práctica, muchos procesos de revisión y análisis de información se intensifican durante estos meses, aprovechando el cierre de ciclos del año anterior.
Cruces de información, revisiones de inconsistencias y observaciones suelen notificarse en enero y febrero, especialmente cuando hay diferencias entre ingresos declarados, movimientos bancarios o documentos emitidos.
Verano: el mejor momento para ordenar la casa
Paradójicamente, el verano puede ser el mejor momento para ordenar la situación tributaria de una pyme. Con menor presión operativa, es una oportunidad para revisar:
- Cumplimiento de impuestos mensuales.
- Régimen tributario vigente.
- Errores del año anterior.
- Preparación anticipada para la Operación Renta.
Las pymes que aprovechan este periodo llegan a marzo mucho más preparadas y con menos contingencias.
Impuestos pymes: el error no es descansar, es descuidarse
Tomarse vacaciones es necesario, pero desconectarse completamente de las obligaciones tributarias no es una opción. Un atraso de verano puede transformarse en un problema serio meses después.
En Kickoff, acompañamos a pymes y emprendedores para que el cumplimiento tributario no dependa de una sola persona ni se vea afectado por la estacionalidad. Tener claridad y apoyo es clave para crecer con tranquilidad.
¿Tu pyme está preparada para cumplir con sus impuestos durante el verano? En Kickoff te ayudamos a mantener todo en regla, incluso cuando el negocio baja el ritmo.